En este blog ya comentamos y subimos discos, hicimos entrevistas, posteamos películas relacionadas con la música, ¿qué nos faltaba recomendar? ¿alguien dijo libros?. Vamos con eso entonces.
___
Daniel Johnston es un hombre reconocido -sobre todo- por su faceta musical y sus problemas mentales. Se sabe de su fanatismo por los Beatles y la enorme influencia que son para su carrera. Se sabe de la decena de grabaciones lo-fi que hizo en su sótano y editó en cassettes en los 80s. Se sabe de la fama que adquirió después que Kurt Cobain use una remera con la tapa de un cassette suyo. Se sabe que cuando MTV recién empezaba le dieron un premio como mejor artista folk de Austin, o algo por el estilo. Se sabe que cuando la fama llegó rechazó al sello Elektra porque también editaban a Metallica y los consideraba satánicos. Se sabe de su bipolaridad y lo duro que le ha sido vivir con esa enfermedad a lo largo de los años. Se sabe de su amistad con los Sonic Youth y de aquella noche en NY en que tomo un ácido que lo descontroló por completo. Se sabe del ataque que le agarró en un avioneta piloteada por su padre, que terminó con el aparato estrellado sobre unos arboles y donde salvaron su vida de milagro. Se sabe de sus varias internaciones psiquiátricas y de su obsesión con Satán y con una vieja amiga del pasado. De lo que se sabe poco es de su otra veta artística tan interesante como la música: el dibujo.
___
Daniel Johnston es un hombre reconocido -sobre todo- por su faceta musical y sus problemas mentales. Se sabe de su fanatismo por los Beatles y la enorme influencia que son para su carrera. Se sabe de la decena de grabaciones lo-fi que hizo en su sótano y editó en cassettes en los 80s. Se sabe de la fama que adquirió después que Kurt Cobain use una remera con la tapa de un cassette suyo. Se sabe que cuando MTV recién empezaba le dieron un premio como mejor artista folk de Austin, o algo por el estilo. Se sabe que cuando la fama llegó rechazó al sello Elektra porque también editaban a Metallica y los consideraba satánicos. Se sabe de su bipolaridad y lo duro que le ha sido vivir con esa enfermedad a lo largo de los años. Se sabe de su amistad con los Sonic Youth y de aquella noche en NY en que tomo un ácido que lo descontroló por completo. Se sabe del ataque que le agarró en un avioneta piloteada por su padre, que terminó con el aparato estrellado sobre unos arboles y donde salvaron su vida de milagro. Se sabe de sus varias internaciones psiquiátricas y de su obsesión con Satán y con una vieja amiga del pasado. De lo que se sabe poco es de su otra veta artística tan interesante como la música: el dibujo.



















